Fuera de la jaula solitaria

Benicio representa la negativa ante el llamado del mundo abierto; para él, “estar afuera deseando salir afuera/ se torna desesperante”. Ante esto, el espíritu se refugia en un jardín donde espera “acariciar al mundo/ y que ya no muerda”.
Vivir en el propio redil de seguridad suele revelar un mundo que se despeña en el no ser y en la percepción de la “irrisoria existencia”, bajo un Dios depresivo que “dejó todo a medio hacer”. Leer más